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Sobre la decapitación de Carlos I y Ana Bolena.

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  Cuando Carlos I fue decapitado, el testigo Philip Henry describió que un gemido colectivo, “como nunca antes había oído y desearía no volver a oír”, recorrió la multitud. La escena horrorizó a todos. Hablar de ejecutar a un rey era una cosa; presenciarlo, otra muy distinta.   Algo similar ocurrió en la ejecución de Ana Bolena. Al inclinarse ella para recibir el golpe final, todos los presentes cayeron de rodillas al mismo tiempo, en un gesto tan espontáneo como sobrecogedor. En su caso, la cabeza no fue alzada para mostrarla al público: fue cubierta con un paño y llevada por sus damas junto al cuerpo.   Con Carlos I sí se alzó la cabeza, aunque no se pronunció la tradicional frase “¡He aquí la cabeza de un traidor!”, quizás para proteger la identidad del verdugo.   Al día siguiente, la cabeza fue cosida al cuerpo, el rey embalsamado y depositado en un ataúd de plomo. Fue enterrado en la cripta de Enrique VIII en la capilla de San Jorge, en Windsor, junto a Enrique ...

Para morir este puma eligió un lugar tranquilo y oculto.

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Este puma eligió un lugar tranquilo y oculto en lo profundo del desierto para tomar su último aliento. No había signos de lesión, ni lucha, ni angustia, solo quietud y silencio.   Es un instinto natural compartido por muchos animales salvajes. Cuando sienten que el fin está cerca, a menudo se retiran lejos del ruido y la presencia de otros, lejos de los depredadores, la gente y el caos del mundo. Buscan la soledad, encontrando un lugar de paz para dejar ir, sin ser molestados.   La vida comienza y termina con un solo respiro, esa lenta final exhala mientras se deslizan suavemente de este mundo.   Pero tal vez no sea un final para llorar, sino uno para reverenciar, como una puesta de sol. Su vida, una vez ardiendo como el sol, gradualmente se suaviza, lanzando sus últimos rayos hacia el cielo. Una despedida tranquila. Un fallecimiento tranquilo.   En ese lugar oculto, lejos de los ojos del mundo, el viaje del puma llegó a un círculo completo, no con miedo o dolor, si...

En el siglo XIX, la fotografía post mortem no era vista como algo macabro.

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En el siglo XIX, la fotografía post mortem no era vista como algo macabro, sino como un acto de amor. En una época en la que la mortalidad infantil era alta y retratarse era un lujo, muchas familias no tenían ninguna imagen de sus seres queridos en vida.   Por eso, cuando alguien fallecía —sobre todo un niño—, se contrataba a un fotógrafo para capturarlo por última vez. A veces, el retrato mostraba al difunto en reposo; otras, como en esta imagen, se le colocaba junto a sus hermanos, intentando dar la impresión de que aún estaba presente.   La primera niña, a la izquierda, ya había partido. Su familia decidió inmortalizarla en una foto que no solo sería su último retrato, sino también el único.   Hoy puede parecer extraño, pero para ellos, era una forma de conservar la memoria… cuando la muerte llegaba antes que la cámara.   Enlace:   Datos Históricos    

'La abeja reina', la abuela que dirigía un imperio de cocaína con sus hijos: «No era una familia común y corriente».

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Deborah Mason, la abuela que dirigía un imperio de cocaína familiar Policía Metropolitana de Reino Unido   'La abeja reina', la abuela que dirigía un imperio de cocaína con sus hijos: «No era una familia común y corriente» Deborah Mason, a sus 65 años, era la matriarca de un clan familiar que creó una «empresa criminal extraordinariamente lucrativa» A. Columba Jerez    Una mañana gris de abril de 2023, agentes encubiertos de la policía británica siguieron un coche de alquiler desde un parque comercial en Harwich, Essex. Dentro, una mujer de apariencia inofensiva cargaba cajas como si fueran bolsas de supermercado. No sabían entonces que estaban observando a la cabecilla de una de las operaciones de tráfico de drogas más elaboradas del país. Esa mujer era Deborah Mason, apodada 'Gangsta Debbs' por sus familiares, pero también conocida como 'Queen Bee', (Abeja reina, en castellano) apodo guardado así en el teléfono de uno de sus hijos. A sus 65 años...

Titanic: lo que hemos aprendido (y perdido) desde que se hallaron los restos del naufragio.

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  En las décadas transcurridas desde que se descubrió el R.M.S. Titanic en el Atlántico Norte, el estado de los restos se ha visto corroído por el óxido y las comunidades de microbios. Más recientemente, un tramo de la barandilla de su emblemática proa cayó al fondo del océano. Fotografía de Emory Kristof , NatGeo Image Collection   HISTORIA El desplome de la barandilla de la proa del barco (que aparece en la icónica escena de la película Titanic) es sólo el último de los deterioros sufridos por los restos del naufragio. Por Becky Little   En una de las escenas más memorables de la película  Titanic (1997), de James Cameron, Leonardo DiCaprio se sitúa sobre una recreación de la famosa proa del barco y declara: “¡Soy el rey del mundo!”. Sin embargo, en agosto de 2024, la empresa estadounidense  RMS Titanic , Inc. publicó nuevas  imágenes  que mostraban que  una sección de 4.5 metros de largo de la barandilla de la proa real se había derr...

Marcello Mastroianni...estrella de cine...la fama no lo consumió.

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En una tranquila tarde de domingo en Roma, alrededor de 1971, Marcello Mastroianni se reclinaba en su apartamento tenuemente iluminado junto a la Via Veneto, con un cigarrillo en la mano y una expresión que oscilaba entre la divertida indiferencia y la melancolía filosófica.   Aclamado internacionalmente por su trabajo con Federico Fellini —sobre todo en La Dolce Vita (1960) y 8½ (1963)—, Mastroianni se había convertido para entonces no solo en la personificación del cine italiano de posguerra, sino en un mito moderno: el hombre capaz de oscilar entre el sueño y la realidad con un simple gesto.  En privado, sin embargo, solía describirse con ironía y distancia, y en una ocasión comentó: «Desde mi indiferencia hacia todo y todos, me despierto solo para hablar de mí mismo».  A principios de la década de 1970, Mastroianni se encontraba en la cima de su carrera cinematográfica, viajando entre Cinecittà y París, trabajando con titanes como Luchino Visconti y Michelangelo...

Corriente filosófica explicada en imágenes.

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  Enlace: El Profe Camacho