⚠️Éstas
publicaciones es gracias al patrocinio de:
☕PALIQUE
CAFÉ SU DESTINO GOURMET EN CAPINTIENDAS, Independencia en Capacho Nuevo,
Táchira, Venezuela. Disfruta con familia y amigos en un cómodo ambiente y muy importante...
precios accesibles (🇻🇪+58 424-7479351).
La historia de Don Pedro V de Portugal es un trágico ejemplo de una mente brillante eclipsada por una obsesión paralizante con la salud y la mortalidad.
Ascendiendo al trono en 1853 a los dieciséis años, Pedro fue ampliamente considerado uno de los monarcas más prometedores de su época: altamente educado, profundamente empático y dedicado a la modernización de su país. Sin embargo, detrás de la fachada pública del "Rey esperanzador" había un hombre consumido por un miedo mórbido a la enfermedad que finalmente le ganaría una peculiar y póstuma reputación.
El apodo de Pedro como "vampiro" no nació de una sed de sangre, sino de su pálida y demacrada apariencia y sus hábitos solitarios. Era un hipocondríaco extremo que vivía en un estado constante de ansiedad médica. Pasó grandes cantidades de tiempo estudiando textos médicos, convencido de que estaba perpetuamente al borde de la muerte. Esta obsesión no era del todo infundada; había perdido a su madre, la reina María II, por complicaciones del parto, y vivió varios brotes devastadores de fiebre amarilla y cólera en Lisboa.
Su ansiedad se manifestó de maneras extrañas. A menudo se negó a tocar objetos o personas por miedo al contagio y era conocido por monitorear constantemente su propio pulso y síntomas con desapego clínico.
Cuando su amada esposa, Stephanie de Hohenzollern-Sigmaringen, murió de difteria sólo un año después de su matrimonio, el estado mental de Pedro se desplomó. Se volvió aún más retraído, vagando por el palacio como un fantasma y descuidando su propia nutrición, lo que sólo añadió a su mirada enfermiza y "vampirica".
La última ironía de la vida de Pedro llegó en 1861. A pesar de sus esfuerzos de toda la vida para protegerse de la enfermedad, murió a la edad de veinticuatro años después de beber agua contaminada durante un viaje de caza. Sucumbió a la fiebre tifoidea, el tipo de asesino invisible al que había pasado toda su vida tratando de escapar.
Su muerte, seguida rápidamente por dos de sus hermanos, devastó Portugal y dejó el legado de un rey que quizás era demasiado sensible y demasiado consciente de la fragilidad de la vida para la corona que llevaba puesto.
Seleccionamos
para ti informaciones del más alto nivel, con los medios informativos de
reconocida trayectoria mundial. Formas parte de un club de lectores
actualizados y también enriquecidos con las noticias sobre ciencia, cultura,
deportes, gastronomía, historia, naturaleza, política, salud, sucesos, tecnología
y mucho más.
Rolando
Hernández.
(Administrador).
📱🖥️💻🎙️📻📺🎧
SOMOS EL PODER DE LA INFORMACIÓN. Vamos a recuperar la frontera más movida de América. Capacho: por nuestras redes sociales
publicitamos tus productos y servicios.
Contacto: 🇻🇪 04123916638.
Enlace:
https://www.facebook.com/profile.php?id=61579223347525
Comentarios
Publicar un comentario